I just lost my shit on facebook. #Iregretnothing
Teniendo en cuenta cómo muto algo tan simple como una magdalena, imaginad lo que puedo llegar a hacer con un coulant. Veo el terror en vuestros ojos. Sois sensatos, viviréis muchos años.
Sam: Idea loca: ¿magdalena con frosting de helado / bolaca de helado? La cuchara heladera la tengo. Habrá que investigar.Así que seguiré los consejos de Marsha y PASARÉ A LA ACCIÓN.
Marsha: ¡No hay presupuesto para investigar, hay que pasar a la acción!
Leydhen: Lo veo, lo veo... Pero para el momento, vamos echar la bola de helado justo antes de comer. Eso sí, más que con madalena con esto.
Sam: Echar justo antes es la opción "bolaca". El frosting helado es lo que habrá que investigar. Ostras, los coulants... no sé si me saldrán, nunca lo he probado. Me imponen.
Sam: *lee la receta del link*
Sam: MADRE MIA, OCHO HUEVOS. UNA TABLETA ENTERA DE CHOCOLATE PARA POSTRES. ESTA RECETA ESTÁ HECHA PARA MÍ. Este fin de semana lo pruebo.
Sam: EMBADURNA LOS MOLDES CON CACAO PURO EN POLVO EN LUGAR DE CON HARINA. ESTA MUJER ES UN GENIO. ¡UN GENIO!
Teniendo en cuenta cómo muto algo tan simple como una magdalena, imaginad lo que puedo llegar a hacer con un coulant. Veo el terror en vuestros ojos. Sois sensatos, viviréis muchos años.
Cuando me compré el piso, una de las primeras cosas que hizo mi padre fue echarme una mano con el cambio de titularidad de la luz y el agua. Como suelen tramitarse en horarios de oficina, y yo a esas horas estoy trabajando, y no es que mi empresa te dé días de asuntos propios para hacer este tipo de gestiones (ni permisos. Si quieres ajustar papeles, coge vacaciones. A ver si te has creído que eres funcionario), decidió encargarse él.
Además, siendo ex-empleado de Endesa, aprovechó para hacer algo más cuando tocó darme de alta como titular del contrato.
Lo primero que hizo fue cambiar lo que tenía contratado, porque 9,2 era mucho para lo que una persona sola suele consumir en un piso de reducidas dimensiones como es el mío.
Lo segundo fue pedir un contador digital.
La gracia del contador que pidió poner es que podían hacerse lecturas remotas. Lo que significa que no tendrían que hacer estimaciones absurdas cada dos meses.
A los tres meses me di cuenta que eso de hacer lecturas remotas no les molaba nada. ¿Para qué gastar tiempo en hacer una lectura real si puedes hacer una lectura estimada y cascarle cien euros a un cliente nuevo? Vamos, el chungo que me dio fue pequeño.
Así que cogí por costumbre enviar la lectura vía endesaonline.com a mediados de mes. Aún y así, los campeones de vez en cuando me han colado una lectura estimada inexplicable. Si en las últimas cinco facturas de lecturas reales has visto que se consumen alrededor de 100kW, ¿cómo leches estimas una lectura de 300kW? Con dos cojones, así estimas una lectura así.
Claro, luego tienes una o dos lecturas más, reales, que te salen a devolver, pero el dinero te ha dado intereses a tí, no al cliente. Eh, dos cojones.
El mes pasado recibí una carta de Endesa donde me decían que ahora estaban cambiando todos los contadores de todo el mundo para poder hacer lecturas remotas. En mi inocencia, creí que el mío no haría falta tocarlo, porque ya se cambió con ese objetivo en mente.
Pero estaba equivocado, porque me lo han cambiado. Hace una semana recibí una carta notificándome el cambio de contador. Y hoy, que he abierto el armario de contadores para enviar la lectura (algo tarde, lo sé), me he topado con un nuevo contador. Efectivamente, me lo han cambiado. Y éste es más grande y feo que el anterior.
¿Lo mejor? En la carta decían que de momento no van a hacer lecturas reales remotas cada mes, que van a seguir haciendo lecturas estimadas por un tiempo.
CON DOS COJONES BIEN GORDOS.
Además, siendo ex-empleado de Endesa, aprovechó para hacer algo más cuando tocó darme de alta como titular del contrato.
Lo primero que hizo fue cambiar lo que tenía contratado, porque 9,2 era mucho para lo que una persona sola suele consumir en un piso de reducidas dimensiones como es el mío.
Lo segundo fue pedir un contador digital.
La gracia del contador que pidió poner es que podían hacerse lecturas remotas. Lo que significa que no tendrían que hacer estimaciones absurdas cada dos meses.
A los tres meses me di cuenta que eso de hacer lecturas remotas no les molaba nada. ¿Para qué gastar tiempo en hacer una lectura real si puedes hacer una lectura estimada y cascarle cien euros a un cliente nuevo? Vamos, el chungo que me dio fue pequeño.
Así que cogí por costumbre enviar la lectura vía endesaonline.com a mediados de mes. Aún y así, los campeones de vez en cuando me han colado una lectura estimada inexplicable. Si en las últimas cinco facturas de lecturas reales has visto que se consumen alrededor de 100kW, ¿cómo leches estimas una lectura de 300kW? Con dos cojones, así estimas una lectura así.
Claro, luego tienes una o dos lecturas más, reales, que te salen a devolver, pero el dinero te ha dado intereses a tí, no al cliente. Eh, dos cojones.
El mes pasado recibí una carta de Endesa donde me decían que ahora estaban cambiando todos los contadores de todo el mundo para poder hacer lecturas remotas. En mi inocencia, creí que el mío no haría falta tocarlo, porque ya se cambió con ese objetivo en mente.
Pero estaba equivocado, porque me lo han cambiado. Hace una semana recibí una carta notificándome el cambio de contador. Y hoy, que he abierto el armario de contadores para enviar la lectura (algo tarde, lo sé), me he topado con un nuevo contador. Efectivamente, me lo han cambiado. Y éste es más grande y feo que el anterior.
¿Lo mejor? En la carta decían que de momento no van a hacer lecturas reales remotas cada mes, que van a seguir haciendo lecturas estimadas por un tiempo.
CON DOS COJONES BIEN GORDOS.
Este domingo pasado decidí que ya había tenido suficiente tiempo las cajas con cómics pululando por el comedor. En un poco común arrebato organizativo, desparramé el contenido de las seis cajas por el suelo y me dispuse a ordenar el material para ver cómo lo distribuía por las estanterías.
No fue una tarea fácil, sinceramente. En primer lugar, por la continuidad.
He seguido varios títulos marvel a lo largo de los años, y he intentado hacerme con los números involucrados en los crossovers, pero nunca me decido por el método de ordenación. ¿Tengo que ordenar cada colección según su número, incluyendo los que son de un crossover? ¿O tengo que separar los números de un crossover aparte, y dejar los diferentes títulos con sus historias "individuales"? ¿Qué pasa con los títulos que incluyen una historia de su propio título y luego un suplemento de un crossover? (Ya son ganas de tocar las narices ¬¬U)
Pongamos un primer ejemplo sencillo: La Saga de los Doce.
Es un evento que ocurre en paralelo entre los dos títulos de cabecera de los mutantes: X-men y la Patrulla-X. Hay dos opciones:
* coger los números que tienen la trama de loa Saga de los Doce y llevarlos aparte, dejando un hueco en las dos colecciones,
* pasar del evento y ordenar los dos títulos por separado.
Las consecuencias de la primera opción: cuando estás leyendo la Patrulla-X y llegas a la Saga de los Doce, te encuentras con un hueco del copón y luego tienes que ir a buscar el evento. Como parte buena, todo el evento está agrupado y, por tanto, es fácilmente localizable y leíble del tirón.
Las consecuencias de esa segunda opción: cuando estás leyendo la Patrulla-X y llegas a la Saga de los Doce, tienes que ir a buscar los equivalentes en X-men si quieres enterarte de todo el evento.
Pero ponte en cosas más complicadas o que ocupan más títulos, como Especies en Peligro. Un porrón de opciones.
Al final opté por coger los eventos y crossovers y ordenarlos por un lado, y coger los títulos normales y ordenarlos por otro. Así de paso solvento el problema de cómo organizar las cosas: lo que no es crossover siempre lo tengo en grapa, pero algunos eventos los tengo en tomo y en grapa, según lo pillaba a tiempo o no, o según si estaban agotados o no.
Eso sí, la línea temporal me baila tanto que, al no tener la wikipedia delante, los ordené como me salió de las narices. Creo que no acerté ni ordenando los Ultimate X-Men. Y mira que la cosa es fácil: tomos, grapa, grapa renumerada, Ultimatum. Pues seguro que algo se me traspapeló.
Lo milagroso es que aún tengo hueco en las estanterías. Me viene de perlas, porque ahora estoy en plena puesta al día con los Nuevos Mutantes (v3!), y gracias a Wiccan voy a hacerme con los tomos recopilatorios de los Jóvenes Vengadores.
(Qué queréis, era Wiccan o Infernal, y el pobre Julien casi ni sale desde que perdió las manos como un gemelo Weasley que pierde una oreja.)
No fue una tarea fácil, sinceramente. En primer lugar, por la continuidad.
He seguido varios títulos marvel a lo largo de los años, y he intentado hacerme con los números involucrados en los crossovers, pero nunca me decido por el método de ordenación. ¿Tengo que ordenar cada colección según su número, incluyendo los que son de un crossover? ¿O tengo que separar los números de un crossover aparte, y dejar los diferentes títulos con sus historias "individuales"? ¿Qué pasa con los títulos que incluyen una historia de su propio título y luego un suplemento de un crossover? (Ya son ganas de tocar las narices ¬¬U)
Pongamos un primer ejemplo sencillo: La Saga de los Doce.
Es un evento que ocurre en paralelo entre los dos títulos de cabecera de los mutantes: X-men y la Patrulla-X. Hay dos opciones:
* coger los números que tienen la trama de loa Saga de los Doce y llevarlos aparte, dejando un hueco en las dos colecciones,
* pasar del evento y ordenar los dos títulos por separado.
Las consecuencias de la primera opción: cuando estás leyendo la Patrulla-X y llegas a la Saga de los Doce, te encuentras con un hueco del copón y luego tienes que ir a buscar el evento. Como parte buena, todo el evento está agrupado y, por tanto, es fácilmente localizable y leíble del tirón.
Las consecuencias de esa segunda opción: cuando estás leyendo la Patrulla-X y llegas a la Saga de los Doce, tienes que ir a buscar los equivalentes en X-men si quieres enterarte de todo el evento.
Pero ponte en cosas más complicadas o que ocupan más títulos, como Especies en Peligro. Un porrón de opciones.
Al final opté por coger los eventos y crossovers y ordenarlos por un lado, y coger los títulos normales y ordenarlos por otro. Así de paso solvento el problema de cómo organizar las cosas: lo que no es crossover siempre lo tengo en grapa, pero algunos eventos los tengo en tomo y en grapa, según lo pillaba a tiempo o no, o según si estaban agotados o no.
Eso sí, la línea temporal me baila tanto que, al no tener la wikipedia delante, los ordené como me salió de las narices. Creo que no acerté ni ordenando los Ultimate X-Men. Y mira que la cosa es fácil: tomos, grapa, grapa renumerada, Ultimatum. Pues seguro que algo se me traspapeló.
Lo milagroso es que aún tengo hueco en las estanterías. Me viene de perlas, porque ahora estoy en plena puesta al día con los Nuevos Mutantes (v3!), y gracias a Wiccan voy a hacerme con los tomos recopilatorios de los Jóvenes Vengadores.
(Qué queréis, era Wiccan o Infernal, y el pobre Julien casi ni sale desde que perdió las manos como un gemelo Weasley que pierde una oreja.)
Hace diez días estaba agonizando, entre fiebre y mareos y jaqueca / cefalea / migraña (sí, no son lo mismo; es que yo salto de una a otra con una facilidad pasmosa). Durante esos días, el estómago jugaba un papel secundario. De vez en cuando sentía pinchazos en el abdomen, se me retorcía el estómago pero nunca llegaba a solidificarse en náuseas... Fue algo que aparecía esporádicamente pero a lo que tampoco presté mucha atención porque la neurona estaba saturada de dolor.
Este fin de semana me ha vuelto a pasar. Por suerte, teniendo la cabeza más despejada he podido al menos analizar el porqué, repasando lo que estaba comiendo recientemente y así deducir una causa probable.
(Miradme, tó Sherlok.)
(Ni en sueños, ya os lo digo.)
Una vez recuperado, durante la semana la cosa estuvo muy calmada; sólo sufrí ecos leves en contadas ocasiones. No sabía si eran remanentes del sufrimiento pasado o porque la causa era otra y los chutes de medicamento no lo habían resuelto.
Como fui a salsa y a fusión latina y no sufrí horribles consecuencias, lo di por zanjado y retomé la vida normal. Lo que significa que, si yo estoy al cargo, como mucha cosa a la plancha y me pongo hasta el culo de arroz y pasta. Que es casi lo que hacía antes de que en el gym me dieran la dieta, sólo que quitando la pasta y poniéndome hasta el culo de atún.
Pero últimamente me estoy dando cuenta que, cuanto más me controlo en situaciones cotidianas, más me descontrolo en situaciones especiales. Seré todo lo rígido que quieras cuando tengo que hacerme un tupper o cuando estoy en casa, pero a la que me junto con otras personas el control sale por la ventana y toda la comida entra en mi boca. No se trata de comer cosas insanas, porque al fin y al cabo tampoco somos fans de comer mierda. Es la cantidad de lo que hablo. El freno, lo pierdo. Y sé que no debería seguir comiendo, porque la barriga me lo dice ("como sigas así te vas a arrepentir, que estoy ya a petar"), pero muchas veces soy incapaz de frenar.
El viernes por la noche fui a cenar con la gente de salsa a casa de uno de ellos, y como cada uno trajo una cosa, pues me puse hasta arriba. Entre los entrantes y los platos suculentos (es lo que tiene que uno del grupo sea un futuro chef) y los aperitivos y... Por suerte sólo yo traje postres y me controlé lo suficiente para comerme una sola de mis magdalenas. Y una de las que no llevaba trufa por encima. Eso es todo un logro, teniendo en cuenta mi reciente autocontrol en público.
El sábado estuvimos celebrando el cumpleaños de Neo, de la troupe (el novio de Sayuri). Por la mañana fuimos a matarnos a un lasertag (soy lo peor, incapaz de meterme en la situación. Me pasé el rato paseando por la zona a oscuras como quien está tomando el aire por los jardines de su casa de campo) y luego fuimos a su casa a comer. Había aperitivos a mansalva y pizza Domino's. Y, claro, a dos carrillos.
A media tarde del sábado me empecé a encontrar mal. Hasta el día siguiente no llegué a identificar el dolor como indigestión y/o problemas de tránsito. Qué queréis, soy lento. (Por eso decía que de Sherlok más bien nada. Ni en el blanco de los ojos, oiga.) No es algo que me pase a menudo, soy de buena digestión, así que estas cosas me pillan desprevenido.
Ayer por la noche fui a cenar a casa de mis padres y mi madre tiene muy claro que está causado por haber erradicado las salsas de mi vida. Aunque tampoco es que antes tomara mucha salsa, aunque de vez en cuando sí hacía bechamel y salsa de tomate...
El nuevo plan, dentro de lo que me permite la dieta, es triple :
(Además de todo esto, también tengo como objetivo controlarme cuando coma algo que se salga de la rutina. Ya está bien de perder el juicio.)
Tengo confianza en que reduciendo el arroz semanal y empujando (no pun intended) con la verdura la cosa recupere la normalidad.
Este fin de semana me ha vuelto a pasar. Por suerte, teniendo la cabeza más despejada he podido al menos analizar el porqué, repasando lo que estaba comiendo recientemente y así deducir una causa probable.
(Miradme, tó Sherlok.)
(Ni en sueños, ya os lo digo.)
Una vez recuperado, durante la semana la cosa estuvo muy calmada; sólo sufrí ecos leves en contadas ocasiones. No sabía si eran remanentes del sufrimiento pasado o porque la causa era otra y los chutes de medicamento no lo habían resuelto.
Como fui a salsa y a fusión latina y no sufrí horribles consecuencias, lo di por zanjado y retomé la vida normal. Lo que significa que, si yo estoy al cargo, como mucha cosa a la plancha y me pongo hasta el culo de arroz y pasta. Que es casi lo que hacía antes de que en el gym me dieran la dieta, sólo que quitando la pasta y poniéndome hasta el culo de atún.
Pero últimamente me estoy dando cuenta que, cuanto más me controlo en situaciones cotidianas, más me descontrolo en situaciones especiales. Seré todo lo rígido que quieras cuando tengo que hacerme un tupper o cuando estoy en casa, pero a la que me junto con otras personas el control sale por la ventana y toda la comida entra en mi boca. No se trata de comer cosas insanas, porque al fin y al cabo tampoco somos fans de comer mierda. Es la cantidad de lo que hablo. El freno, lo pierdo. Y sé que no debería seguir comiendo, porque la barriga me lo dice ("como sigas así te vas a arrepentir, que estoy ya a petar"), pero muchas veces soy incapaz de frenar.
El viernes por la noche fui a cenar con la gente de salsa a casa de uno de ellos, y como cada uno trajo una cosa, pues me puse hasta arriba. Entre los entrantes y los platos suculentos (es lo que tiene que uno del grupo sea un futuro chef) y los aperitivos y... Por suerte sólo yo traje postres y me controlé lo suficiente para comerme una sola de mis magdalenas. Y una de las que no llevaba trufa por encima. Eso es todo un logro, teniendo en cuenta mi reciente autocontrol en público.
El sábado estuvimos celebrando el cumpleaños de Neo, de la troupe (el novio de Sayuri). Por la mañana fuimos a matarnos a un lasertag (soy lo peor, incapaz de meterme en la situación. Me pasé el rato paseando por la zona a oscuras como quien está tomando el aire por los jardines de su casa de campo) y luego fuimos a su casa a comer. Había aperitivos a mansalva y pizza Domino's. Y, claro, a dos carrillos.
A media tarde del sábado me empecé a encontrar mal. Hasta el día siguiente no llegué a identificar el dolor como indigestión y/o problemas de tránsito. Qué queréis, soy lento. (Por eso decía que de Sherlok más bien nada. Ni en el blanco de los ojos, oiga.) No es algo que me pase a menudo, soy de buena digestión, así que estas cosas me pillan desprevenido.
Ayer por la noche fui a cenar a casa de mis padres y mi madre tiene muy claro que está causado por haber erradicado las salsas de mi vida. Aunque tampoco es que antes tomara mucha salsa, aunque de vez en cuando sí hacía bechamel y salsa de tomate...
El nuevo plan, dentro de lo que me permite la dieta, es triple :
- cambiar la ensalada de la cena por verduras hervidas y/o en puré
- reducir la cantidad de arroz por semana. Si ahora hago "un día arroz, un día pasta", pasar a "un día arroz, dos días pasta" o "un día arroz, tres días pasta".
- reemplazar el bocadillo del almuerzo por las dos o tres galletas de arroz.
(Además de todo esto, también tengo como objetivo controlarme cuando coma algo que se salga de la rutina. Ya está bien de perder el juicio.)
Tengo confianza en que reduciendo el arroz semanal y empujando (no pun intended) con la verdura la cosa recupere la normalidad.
TodoSeries publicó hace un tiempo una lista con las cien mejores series de la historia, así que era normal que alguien terminara convirtiéndolo en un simple meme:
Reglas
1.- haz una entrada con la lista de series.
2.- marca en cursiva las que hayas visto o tengas empezadas (con intención de seguir viéndolas.)
3.- marca en negrita las que te hayan gustado, sin importar si las has visto a medias o enteras.
4.- marca con texto tachado las que hayas descartado a medio ver.
5.- TAG PEOPLE! FUCK YEAH!!
( el meme de las cien mejores series según TodoSeries )
Reglas
1.- haz una entrada con la lista de series.
2.- marca en cursiva las que hayas visto o tengas empezadas (con intención de seguir viéndolas.)
3.- marca en negrita las que te hayan gustado, sin importar si las has visto a medias o enteras.
4.- marca con texto tachado las que hayas descartado a medio ver.
5.- TAG PEOPLE! FUCK YEAH!!
( el meme de las cien mejores series según TodoSeries )
Hoy y mañana los Ferrocarriles Catalanes de la Generalitat están en huelga. Esto tiene una repercusión completa en mí porque son mi sistema de transporte público por defecto: los tengo al lado de casa y me dejan donde casi siempre quiero ir.
Como suele pasar, cuando hay huelga hay unos servicios mínimos que deben cumplirse, y por suerte los horarios de los servicios mínimos no sólo incluyen mis horas de trayecto, sino que los trenes pasan a una hora parecida del horario habitual.
Y como suele pasar, cuando hay una huelga hay piquetes que impiden que se cumplan los servicios mínimos. Porque tampoco vamos a permitirme disfrutar de la vida y las facilidades del caótico mundo presente, ¿verdad? Eso sería bueno y provechoso.
Al final he optado por venir con renfe. Que es un coñazo porque me deja mucho más lejos de casa, y cualquiera se fía de los horarios de renfe. Pero es eso o no ir a trabajar porque no tengo medio privado e hipercontaminante de transporte, así que ha tocado apechugar.
Eso sí, cuando ahora vuelva a casa no voy a hacer el monguer como esta mañana, que entre transbordos y mandangas he perdido al menos diez minutos. Ahora ya he encontrado la ruta con menos transbordos y menos paradas, así que voy a hacer una combinación mágica de metro y renfe que debería dejarme en casa aproximadamente a la misma hora que si cogiera los catalanes.
Otra cosa es que me pueda sentar en el tren. Pero vaya, tampoco voy a pedir ahora imposibles.
Mañana creo que iré directamente a renfe. Porque paso de hacer un Ida Y Vuelta por un piquete.
Retomando el tema de la salud, ayer sobrellevé bastante bien la clase de salsa. Hubo cosas de las que no me enteré ni p'atrás y la figura no creo que me salga a menos que alguien se ofrezca a perder un brazo practicando conmigo, pero fui a clase y me eché unas risas y no acabé ni mareado ni dolorido.
El dolor de cabeza va y viene, pero como es una intensidad baja prefiero no tomarme nada. Los mareos van a ratos, pero su efecto es mínimo; ventajas de trabajar sentado. Y el resto de momento erradicado, pero no cantemos victoria tan pronto.
Como suele pasar, cuando hay huelga hay unos servicios mínimos que deben cumplirse, y por suerte los horarios de los servicios mínimos no sólo incluyen mis horas de trayecto, sino que los trenes pasan a una hora parecida del horario habitual.
Y como suele pasar, cuando hay una huelga hay piquetes que impiden que se cumplan los servicios mínimos. Porque tampoco vamos a permitirme disfrutar de la vida y las facilidades del caótico mundo presente, ¿verdad? Eso sería bueno y provechoso.
Al final he optado por venir con renfe. Que es un coñazo porque me deja mucho más lejos de casa, y cualquiera se fía de los horarios de renfe. Pero es eso o no ir a trabajar porque no tengo medio privado e hipercontaminante de transporte, así que ha tocado apechugar.
Eso sí, cuando ahora vuelva a casa no voy a hacer el monguer como esta mañana, que entre transbordos y mandangas he perdido al menos diez minutos. Ahora ya he encontrado la ruta con menos transbordos y menos paradas, así que voy a hacer una combinación mágica de metro y renfe que debería dejarme en casa aproximadamente a la misma hora que si cogiera los catalanes.
Otra cosa es que me pueda sentar en el tren. Pero vaya, tampoco voy a pedir ahora imposibles.
Mañana creo que iré directamente a renfe. Porque paso de hacer un Ida Y Vuelta por un piquete.
Retomando el tema de la salud, ayer sobrellevé bastante bien la clase de salsa. Hubo cosas de las que no me enteré ni p'atrás y la figura no creo que me salga a menos que alguien se ofrezca a perder un brazo practicando conmigo, pero fui a clase y me eché unas risas y no acabé ni mareado ni dolorido.
El dolor de cabeza va y viene, pero como es una intensidad baja prefiero no tomarme nada. Los mareos van a ratos, pero su efecto es mínimo; ventajas de trabajar sentado. Y el resto de momento erradicado, pero no cantemos victoria tan pronto.
Después de tocar fondo el fin de semana, justo cuando iba estupendo porque tenía todos los planes del mundo, parece que por fin estoy empezando a recuperarme.
Ayer decidí que le dieran al mundo y me quedé en casa prácticamente todo el día. Esperaba regodearme en mis dolores y dejar que las alucinaciones de la fiebre hicieran estragos en mi propiocepción, así que avisé en el trabajo de que no iría y me dejé llevar.
Y, oye, fue de coña. Por la tarde estaba tan bien que hasta pude salir a tirar la basura. No es nada excepcional, bien que la había sacado cuando estaba arrastrándome y luchando por mi vida (yo no soy dramático, sólo le doy emoción a la monótona rutina), la novedad de ayer fue que salí sin chaqueta. Así, como los locos. Porque con la chaqueta tenía hasta calor.
¿Sabéis lo que es salir a la calle y sentirte como un bicho raro porque estás con la chaqueta atada hasta arriba, tres capas de ropa debajo y estar temblando de frío cuando todo el mundo con el que te cruzas va en manga corta y bermudas? ¿Y sabéis lo bien que sienta la luz natural directa cuando tu neurona no decide freírse y rebotar por tu cráneo como si quisiera hacerlo estallar? MAMMA MIA, qué falta me hacía encontrarme mejor.
Sigo medicándome, porque la cabeza sigue doliéndome, y aún de vez en cuando me mareo un poco. Pero ahora empiezo a experimentar lo que es sentirse bien. Como dice Carmen Machi: "lo normal es no encontrarse mal", que es algo que casi no recordaba cómo era.
Hoy toca evaluar mi estado físico en clase de salsa. Probaré equilibrio, estabilidad, velocidad y ritmo. Ya verás qué risa, una semana sin dar palo al agua va a traer consecuencias hilarantes.
Pobres chicas, lo que les espera.
Ayer decidí que le dieran al mundo y me quedé en casa prácticamente todo el día. Esperaba regodearme en mis dolores y dejar que las alucinaciones de la fiebre hicieran estragos en mi propiocepción, así que avisé en el trabajo de que no iría y me dejé llevar.
Y, oye, fue de coña. Por la tarde estaba tan bien que hasta pude salir a tirar la basura. No es nada excepcional, bien que la había sacado cuando estaba arrastrándome y luchando por mi vida (yo no soy dramático, sólo le doy emoción a la monótona rutina), la novedad de ayer fue que salí sin chaqueta. Así, como los locos. Porque con la chaqueta tenía hasta calor.
¿Sabéis lo que es salir a la calle y sentirte como un bicho raro porque estás con la chaqueta atada hasta arriba, tres capas de ropa debajo y estar temblando de frío cuando todo el mundo con el que te cruzas va en manga corta y bermudas? ¿Y sabéis lo bien que sienta la luz natural directa cuando tu neurona no decide freírse y rebotar por tu cráneo como si quisiera hacerlo estallar? MAMMA MIA, qué falta me hacía encontrarme mejor.
Sigo medicándome, porque la cabeza sigue doliéndome, y aún de vez en cuando me mareo un poco. Pero ahora empiezo a experimentar lo que es sentirse bien. Como dice Carmen Machi: "lo normal es no encontrarse mal", que es algo que casi no recordaba cómo era.
Hoy toca evaluar mi estado físico en clase de salsa. Probaré equilibrio, estabilidad, velocidad y ritmo. Ya verás qué risa, una semana sin dar palo al agua va a traer consecuencias hilarantes.
Pobres chicas, lo que les espera.
¡Sigo vivo!
Iba a escribir "¡Sigo en pie!", pero sería mentira porque
a) estoy sentado
b) en pie tampoco aguanto mucho.
De hecho, un secreto: aguanto cuando ando porque una vez llego a una velocidad de crucero me sostengo por inercia. Os aseguro que por fuerzas musculares no es. ¡Quizá esta cadena de migrañas es mi telekinesis despertando! No lo sabré hasta que me encuentre mejor y deje de centrar toda mi fuerza de voluntad en parecer operativo. (No cierres los ojos, Sam. Por tu madre, no los cierres.)
Al final he conseguido saltarme sólo el gimnasio este fin de semana. El resto de planes del fin de semana los cumplí, como un campeón. Y no me arrepiento una miaja del esfuerzo y sus consecuencias, los resultados han merecido la pena con creces.
( Cómo tener un fin de semana completo y sobrevivir a él con fiebre. )
No creo que mañana venga a trabajar, estoy que no puedo con mi alma. Necesito al menos un día de cama ardiente. (De nuevo, no es tan sexy como suena.)
Iba a escribir "¡Sigo en pie!", pero sería mentira porque
a) estoy sentado
b) en pie tampoco aguanto mucho.
De hecho, un secreto: aguanto cuando ando porque una vez llego a una velocidad de crucero me sostengo por inercia. Os aseguro que por fuerzas musculares no es. ¡Quizá esta cadena de migrañas es mi telekinesis despertando! No lo sabré hasta que me encuentre mejor y deje de centrar toda mi fuerza de voluntad en parecer operativo. (No cierres los ojos, Sam. Por tu madre, no los cierres.)
Al final he conseguido saltarme sólo el gimnasio este fin de semana. El resto de planes del fin de semana los cumplí, como un campeón. Y no me arrepiento una miaja del esfuerzo y sus consecuencias, los resultados han merecido la pena con creces.
( Cómo tener un fin de semana completo y sobrevivir a él con fiebre. )
No creo que mañana venga a trabajar, estoy que no puedo con mi alma. Necesito al menos un día de cama ardiente. (De nuevo, no es tan sexy como suena.)
Pues sí, al final ayer ni gym ni ostias.
Llegué a casa bastante fuera de juego. Tenía esperanzas de que dormir todo el viaje y luego medicarme me sirviera, pero cuando terminé de hacer la comida para hoy estaba igual de mal. El retumbar en la cabeza no paraba.
Me senté un rato, a oscuras, y esperé hasta que llegase la hora, por si la cosa mejoraba.
Y pareció mejorar. Estando sentado, la cabeza se calmó bastante y el cuerpo respondía bien. Pero entonces me puse de pie y se me fue todo al garete.
Decidí, por el bien del resto de gente en clase, que no era conveniente que fuera a hacer el monguer en mi estado. Si de por sí ya voy justo pillando las cosas, con la cabeza dando por saco y perdiendo el mundo de vista al hacer medio giro lento, podría provocar estragos en fusión latina.
Así que me duché y me metí en la cama a las siete y media de la tarde. Como si estuviera resacoso. (Para que luego me pregunten por qué no bebo ni he pillado nunca una borrachera. Como si me gustase tanto esta situación como para provocármela yo conscientemente ¬¬U)
Me costó un poco conciliar el sueño porque nada más entrar en la cama se disparó la temperatura y parecía que respirase aire ardiendo (sensación siempre agradable ¬¬U), pero al final he acabado durmiendo del tirón. Y, como suele pasar, teniendo sueños normales. (Los sueños on crack los tengo cuando me encuentro bien. Así, para llevar la contraria.) Creo que lo más raro que he soñado era que comía una flor de papel de caramelo. Nada extraordinario.
La cuestión es que no creo que vaya a poder ir al gimnasio durante unos días, lo cuál me toca la moral bastante. No conviene forzar, pero me siento mal sin forzarlo. Voy a intentar, por eso, hacer algo en casa, para calmar un poco al menos la voz interior.
Eso sí, este fin de semana voy a ir a la fiesta de cumpleaños y al Salón, aunque me cueste la poca salud que me queda.
edit (9:18): Acaba de llegar un compañero.
compañero: hola.
Sam: hola.
compañero: dada noche?
Sam: ... eh?
compañero: si has pasado mala noche *pone cara de zombie* *se pasa los índices por las ojeras*
(Sí, se pued eponer cara de zombie. No lo sabía hasta ahora.)
Sam: he dormido once horas y sigo teniendo fiebre. Esta es mi mejor cara.
compañero: oops. Vale.
Sí, cuando tengo fiebre me vuelvo un borde de mierda. Avisados estáis.
Llegué a casa bastante fuera de juego. Tenía esperanzas de que dormir todo el viaje y luego medicarme me sirviera, pero cuando terminé de hacer la comida para hoy estaba igual de mal. El retumbar en la cabeza no paraba.
Me senté un rato, a oscuras, y esperé hasta que llegase la hora, por si la cosa mejoraba.
Y pareció mejorar. Estando sentado, la cabeza se calmó bastante y el cuerpo respondía bien. Pero entonces me puse de pie y se me fue todo al garete.
Decidí, por el bien del resto de gente en clase, que no era conveniente que fuera a hacer el monguer en mi estado. Si de por sí ya voy justo pillando las cosas, con la cabeza dando por saco y perdiendo el mundo de vista al hacer medio giro lento, podría provocar estragos en fusión latina.
Así que me duché y me metí en la cama a las siete y media de la tarde. Como si estuviera resacoso. (Para que luego me pregunten por qué no bebo ni he pillado nunca una borrachera. Como si me gustase tanto esta situación como para provocármela yo conscientemente ¬¬U)
Me costó un poco conciliar el sueño porque nada más entrar en la cama se disparó la temperatura y parecía que respirase aire ardiendo (sensación siempre agradable ¬¬U), pero al final he acabado durmiendo del tirón. Y, como suele pasar, teniendo sueños normales. (Los sueños on crack los tengo cuando me encuentro bien. Así, para llevar la contraria.) Creo que lo más raro que he soñado era que comía una flor de papel de caramelo. Nada extraordinario.
La cuestión es que no creo que vaya a poder ir al gimnasio durante unos días, lo cuál me toca la moral bastante. No conviene forzar, pero me siento mal sin forzarlo. Voy a intentar, por eso, hacer algo en casa, para calmar un poco al menos la voz interior.
Eso sí, este fin de semana voy a ir a la fiesta de cumpleaños y al Salón, aunque me cueste la poca salud que me queda.
edit (9:18): Acaba de llegar un compañero.
compañero: hola.
Sam: hola.
compañero: dada noche?
Sam: ... eh?
compañero: si has pasado mala noche *pone cara de zombie* *se pasa los índices por las ojeras*
(Sí, se pued eponer cara de zombie. No lo sabía hasta ahora.)
Sam: he dormido once horas y sigo teniendo fiebre. Esta es mi mejor cara.
compañero: oops. Vale.
Sí, cuando tengo fiebre me vuelvo un borde de mierda. Avisados estáis.
Ayer estuve un poco out durante el día, y cuando llegué a casa del trabajo el estómago empezó a dolerme. Decidí tomarme algo y fui igualmente a clase de salsa.
Durante la clase no empeoré, pero tampoco estaba bien, así que no sé si mis meteduras de pata fueron más graves de lo habitual porque estaba tocado o porque no doy para más.
Hoy me he levantado más o menos bien, pero al llegar al tren ya estaba con el estómago decidiendo hacer de las suyas. No es, por tanto, que me encontrara bien, sencillamente mi estómago no se había despertado aún.
Y ahora creo que tengo fiebre, porque tengo la cara ardiendo y el cuerpo agotado y la cabeza se me está yendo. Para no quedarse atrás, el estómago está aún decidiendo si aguanta el almuerzo o me lo hace revisitar.
Pese a todo, voy a probar suerte con la comida. Y esta tarde a clase de fusión latina.
Este fin de semana tengo que ir dos veces al gimnasio, hacer postres para la fiesta de cumpleaños de una amiga, ir a la fiesta de cumpleaños y pasar a ver a
marsha_theturk en el Salón del Cómic.
Tengo que llegar a todo. Tengo que hacerlo. La fiebre está sobrevalorada.
(No os preocupéis, que llevaré mascarilla para no contagiar a Marsha. Que si no luego tiene excusa para no dibujar ¬¬U)
Durante la clase no empeoré, pero tampoco estaba bien, así que no sé si mis meteduras de pata fueron más graves de lo habitual porque estaba tocado o porque no doy para más.
Hoy me he levantado más o menos bien, pero al llegar al tren ya estaba con el estómago decidiendo hacer de las suyas. No es, por tanto, que me encontrara bien, sencillamente mi estómago no se había despertado aún.
Y ahora creo que tengo fiebre, porque tengo la cara ardiendo y el cuerpo agotado y la cabeza se me está yendo. Para no quedarse atrás, el estómago está aún decidiendo si aguanta el almuerzo o me lo hace revisitar.
Pese a todo, voy a probar suerte con la comida. Y esta tarde a clase de fusión latina.
Este fin de semana tengo que ir dos veces al gimnasio, hacer postres para la fiesta de cumpleaños de una amiga, ir a la fiesta de cumpleaños y pasar a ver a
Tengo que llegar a todo. Tengo que hacerlo. La fiebre está sobrevalorada.
(No os preocupéis, que llevaré mascarilla para no contagiar a Marsha. Que si no luego tiene excusa para no dibujar ¬¬U)